EL SISTEMA DEL CONOCIMIENTO COMPRENSIVO PROCESUAL: FUNDACIÓN TEÓRICA, VERIFICACIÓN EMPÍRICA Y DISEÑO PEDAGÓGICO
Núcleos temáticos:
a. El conocimiento comprensivo: inicio experiencial de la comprensión.
b. El conocimiento comprensivo: La formación del conocimiento intelectual lógico.
c. El conocimiento comprensivo: el desarrollo del conocimiento espacio-temporal-individual-social de acuerdo a la edad cronológica.
d. El conocimiento comprensivo: La dimensión motora-intencional del conocimiento con el influjo en la preformación cognitiva.
e. El conocimiento comprensivo: Proyección de procesos de enseñanza-aprendizaje comprensivos con líneas didácticas.
f. El conocimiento comprensivo: definición de la referencia, inferencia y asociación en la comprensión.
g. Aplicación del círculo comprensivo a la pedagogía preventiva.
El conocimiento comprensivo:
“La formación del conocimiento intelectual-lógico”
Tema: FORMACIÓN DEL CONOCIMIENTO LÓGICO
Problema:
Descripción del problema:
El conocimiento del hombre del ambiente, en la actualidad está en crisis, por la influencia de los medios de comunicación que no permite tener conocimiento, sino simplemente información del ambiente. La capacidad intelectiva aprehende esta información, pero si no es procesada, verificada y aseverada, mediante categorías universales, se corre el riesgo de idealizar el ambiente, y pensar que esta gran cantidad de información corresponde a lo que realmente es el ambiente.
Hipótesis:
La formalización de la realidad en la lógica permite llegar a pensamientos puros
La capacidad intelectiva del hombre aprehende el ambiente mediante sus sentidos, luego esta aprehensión es verificada con la realidad mediante categorías universales, proposiciones, lo que permitirá la formación de esquemas mentales. Mientras más universales sean las proposiciones, el influjo del ambiente disminuye y los pensamientos se purifican, en cuanto no dependen del ambiente, ni del sujeto.
El proceso intelectivo representa la realidad mediante el lenguaje, el lenguaje ha hecho posible que el hombre pueda dar nombres a los elementos de la realidad, esto es lo que hace la aprehensión, aprehender la realidad significa construir en nuestra mente un elemento significativo que represente lo más coherente posible a la realidad.
Del nous al logos
Heráclito proclama al logos como aquello que manifiesta una eterna verdad, una realidad inexorable e inaccesible a los dormidos, que son el común de los mortales. El logos es el principio de acuerdo con el cual ocurren todas las cosas, lo común que lo gobierna todo, y sólo se le ve con los ojos de la mente (Nous), permanece oculto a la humanidad. El logos es la eterna lucha de contrarios que hace que las cosas sean, devengan, existan en eterno fluir: la noche es vencida por el día y viceversa, el invierno por el verano, la vida llega a ser muerte… pero en medio de este fuego viviente que es el cosmos persiste la unidad, un Ser que se regenera incesantemente y nunca deja de ser. Cuando la inteligencia se eleva por encima de la lucha que confunde los sentidos, descubre la armonía invisible del logos. Descubrimiento que sólo le está reservado a unos cuantos. Ya no hay relatos dramáticos ni revelaciones divinas, sólo una inteligencia acerca de las cosas, un convencimiento racional que ha hecho nacer las apariencias, el engaño, y se lo ha reservado a quienes prefieren guiarse por los sentidos.
El concepto de CIENCIA para Aristóteles puede estructurarse bajo dos términos: EPISTEME Y NOUS.
ü EPISTEME es estrictamente la DEDUCCIÓN.
ü NOUS es la intelección de los primeros principios fruto de un proceso repetido de INDUCCIÓN.
La DEDUCCIÓN consiste en llegar NECESARIAMENTE a una conclusión a partir de los primeros principios. La necesidad de la conclusión es lo que hace de la EPISTEME un saber CONVINCENTE, porque muestra la interna necesidad de lo que no puede ser de otra manera. Es por esto por lo que la CIENCIA es superior a la TÉCNICA ya que como ésta es un por qué universal pero un por qué universal por NECESARIO. El problema de la deducción será de dónde sacamos los primeros principios de cuya verdad depende la verdad de la conclusión. Para Aristóteles estos primeros principios podrán ser AXIOMAS o TESIS. Los axiomas son los principios que sirven para todo cuerpo de saber (física, matemáticas, metafísica, etc...) y son dos principalmente el principio de NO CONTRADICCIÓN y el principio de TERCIO EXCLUSO (texto de la Metafísica comentado en clase). Las tesis son los principios que sólo sirven para un determinado género de saber. Pueden ser a su vez HIPÓTESIS Y DEFINICIONES; las hipótesis serán principios que se comprometen con la existencia de los elementos que se enuncian (por ejemplo, la unidad existe). Las definiciones serán principios que no se comprometen con la existencia de los elementos, se limitan a definirlos (por ejemplo, la unidad es la indivisibilidad).
Es aquí donde interviene el segundo término que estructuraba el concepto de CIENCIA
ARISTOTELICA, a saber, el concepto de NOUS.
Para Aristóteles el Nous es la intelección de los primeros principios. Éstos son obtenidos a través de la repetición de procesos de inducción que llevan a la mente a una disposición para poder tener intelección de dichos principios.[1]
En nuestro caso, nos vamos a centrar en el Nous, por el proceso de inducción e ir analizando cuál es el proceso para llegar al logos.
En el interior del nous humano real distingue Teofrasto[2] dos elementos, el activo y el potencial. El nous humano parece ser una mezcla de ambos elementos, de modo semejante a como el hombre es una composición de forma y materia.
Ambos elementos, a los que Teofrasto también designa como Nous son por una parte algo extrínseco y por otra algo congénito.
Así, Teofrasto subraya la inmanencia del nous activo, aunque sin negar su procedencia <<de fuera>>. Su mezcla con el nous potencial data del principio de la vida, y en este sentido es congénito.
De esta manera vemos que el Nous es un elemento que a la vez es congénito al hombre, pero también es algo externo. Esto nos exige una explicación más profunda. ¿Qué conexión hay entre el Nous tanto activo como pasivo, y tanto extrínseco como congénito?
La palabra “lógica” proviene del vocablo griego logos y éste de la voz legein[3]. Las significaciones respectivas son muchas y variadas. Con fines didácticos seleccionaremos las que influyeron en el desarrollo de la lógica. En el pensamiento griego el significado de la palabra logos desborda el campo lógico, pues llega a los términos metafísicos; así la usó, por ejemplo, Heráclito. Logos traducía una noción muy profunda que representa un principio de validez universal, pues señalaba que toda la realidad se hallaba penetrada de él y por esta misma razón volvía inteligible todas las cosas. Incluso el hombre participaba de él. De aquí que la tarea humana en el conocimiento de las cosas consistía en ir purificando el pensamiento para llegar a la visión del logos y así comprender la realidad.
Igualmente, logos significaba “palabra”, es decir, el lenguaje que traducía un pensamiento ya ordenado por la norma racional. Así, esta función especial del lenguaje interesaba a la lógica y se abrió el camino para la determinación del concepto de proposiciones, pues ésta implica asertos y negaciones, los cuales son susceptibles de discusión y puede llevar a la verificación de su verdad o falsedad.[4].
1. La relación de dos conceptos da lugar a la formulación de un juicio. Si se da entre ambos una relación de conveniencia decimos que el juicio es afirmativo, y en caso contrario, negativo. El sujeto del juicio es el concepto del que se afirma o niega algo; el predicado es el concepto que se afirma o niega del sujeto. Aristóteles distingue en los juicios la materia y la forma. La materia o contenido del juicio son los conceptos que se relacionan; la forma es la relación que se establece entre ellos a través del verbo ser. Aristóteles representa el sujeto del juicio con un signo (S) y el predicado con otro (P) para intentar separar la materia de la forma: así, la forma del juicio "Juan es alto" se representaría como "S es P", y la forma del juicio "Juan no es alto" como "S no es P".
2. Los juicios se clasifican en varios grupos, atendiendo a la cantidad (según la extensión del sujeto: universales, particulares, singulares), la cualidad (según la cualidad de la cópula: afirmativos y negativos), la relación (según la relación entre el sujeto y el predicado: categóricos, hipotéticos y disyuntivos) y la modalidad (según el modo en que expresan la relación entre el sujeto y el predicado: apodícticos, asertóricos y problemáticos). De ahí se sigue una clasificación ordenada de todas las formas de juicio; en el caso de los juicios categóricos, por ejemplo, se daría la siguiente clasificación, combinando la cantidad (universal y particular) y la cualidad (afirmativo y negativo):
Clases de juicios y letras que los representan
Clase de juicio Representación
Universal afirmativo Se suele representar con la letra A
Universal negativo Se suele representar con la letra E
Particular afirmativo Se suele representar con la letra I
Particular negativo Se suele representar con la letra O
3. La asignación de estas letras para representar las formas del juicio categórico es posterior a Aristóteles y procede de las palabras latinas "AfIrmo" y "nEgO", y es la que se ha utilizado tradicionalmente entre nosotros para referirnos a la clasificación aristotélica de los juicios. También Aristóteles estudia las formas de oposición entre los juicios, (es decir, la diversidad entre los juicios que tienen el mismo sujeto y predicado), deduciendo una serie de reglas sobre la verdad de los mismos que se han de cumplir independientemente de los conceptos que elijamos para formar los juicios.
4. En función de tales reglas se pueden establecer relaciones de oposición entre los distintos tipos de juicios, según sean contrarios, contradictorios, subcontrarios o subalternos, determinando su valor de verdad en función del tipo de oposición con otro juicio conocido. Se pueden representar con el cuadro siguiente:
Al igual que ocurría con los conceptos, que son actos mentales que se expresan mediante términos lingüísticos, los juicios son actos mentales que se expresan mediante proposiciones, es decir, mediante un conjunto de palabras u oración gramatical. El mismo juicio se puede expresar con distintas proposiciones (por ejemplo, usando distintos idiomas), y a veces la misma proposición puede referirse a juicios distintos, ("ésta es mi casa" dicha por dos personas distintas).
Según la concepción griega, Aristóteles su principal exponente, el proceso del Nous hasta el logos, concluye con la formulación del juicio. En esta línea, tenemos a Lonergan,
LA NOCIÓN DE JUICIO SEGÚN LONERGAN
Distinguir un proceso directo y otro introspectivo, y en cada uno de éstos distinguiremos tres niveles: un nivel de las presentaciones, un nivel de la inteligencia y un nivel de la reflexión.
NIVEL DE LAS PRESENTACIONES:
Es presupuesto y complementado por el nivel de la inteligencia; de que proporciona por decirlo así, los materiales brutos sobre los cuales opera la inteligencia.
NIVEL DE LA INTELIGENCIA:
Consiste en actos de:
v Indagar
v Comprender
v Formular
¿Qué es esto?
Conduce a una aprehensión y formulación de una unidad-identidad-totalidad inteligible en los datos en cuanto individuales.
¿Por qué?
Conduce a una aprehensión y formulación de una ley, una correlación, un sistema.
¿Con qué frecuencia?
Conduce a una aprehensión y formulación de una frecuencia ideal de la cual las frecuencias actuales divergen asistemáticamente.
Sin embargo, este nivel de la inteligencia presupone y complementa otro nivel.
v LA INDAGACIÓN.- Presupone ciertos elementos en el conocimiento acerca de los cuales se hace la indagación.
v LA COMPRENSIÓN.- Presupone unas presentaciones por comprender.
v LA FORMULACIÓN.- Expresa no sólo lo que es aprehendido por el acto de comprensión, sino también lo que es esencial para la comprensión en el objeto entendido.
Este nivel de la inteligencia presupone y complementa el nivel de las presentaciones (nivel inicial o de las presentaciones: sentido común). Y además es presupuesto y complementado por el nivel ulterior de la reflexión.
Las formulaciones de la comprensión producen:
ü Conceptos
ü Definiciones
ü Objetos de pensamientos
ü Suposiciones
ü Consideraciones
Toda respuesta a una pregunta en orden a entender suscita una pregunta ulterior en orden a reflexionar.
Hay un motivo más allá de los actos de:
ü Concebir y definir
ü Pensar y considerar
ü Formar suposiciones
ü Hipótesis
ü Teorías
ü Sistemas
NIVEL DE LA REFLEXIÓN:
¿Esto es así?
Concebimos en orden a juzgar
¿Qué?
Concebimos en orden a entender
¿Por qué? Y ¿Con qué frecuencia?
Corresponden a los actos de intelección y de formulación.
En este tercer nivel es donde surgen las nociones de verdad, de la certeza, de la probabilidad que no es una probabilidad, sino una cualidad del juicio.
NIVELES DEL PROCESO COGNITIVO | |||
I | Datos. Imágenes perceptuales | Imágenes libres | Expresiones |
II | Preguntas en orden a entender | Intelecciones | Formulaciones |
III | Preguntas en orden a reflexionar | Reflexión | Juicio |
Por las preguntas hemos de entender la actitud de la mente inquisitiva, que opera la transición del primer nivel al segundo, e igualmente la actitud de la mente crítica, que opera la transición del segundo nivel al tercero.
Los tres niveles del proceso cognitivo operan de dos modos:
v Los datos incluyen tanto los datos de los sentidos como los datos de la consciencia.
ü Los datos de los sentidos incluyen colores, formas, sonidos, olores, sabores, lo duro, y lo suave, lo áspero y lo terso, lo caliente y lo frío, lo húmedo y lo seco, etc.
El MODO DIRECTO del proceso cognoscitivo comienza por los datos de los sentidos, avanza mediante los actos de intelección y las formulaciones, hasta alcanzar la reflexión y el juicio.
ü Los datos de la consciencia consisten en actos de ver, oír, gustar, oler, tocar, percibir, imaginar, preguntar, comprender, formular, reflexionar, juzgar, etc.
En cuanto datos, tales actos son experimentados; pero en cuanto experimentados, no son descritos, distinguidos, comparados, relacionados, definidos.
Pues, todas estas actividades son obra de la indagación, la intelección y la formulación.
En fin, tales formulaciones son, de por sí, sólo hipótesis: pude ser exactas o inexactas, correctas o erróneas; y pronunciarse sobre ellas es obra de la reflexión y el juicio.
Así, los tres niveles del modo directo del proceso cognoscitivo proporcionan los datos para el modo introspectivo; y así como el modo directo se despliega en los tres niveles, así también el introspectivo se despliega en los tres niveles:
v Un nivel inicial de datos
v Un segundo nivel de comprensión y formulación
v Un tercer nivel de reflexión y juicio
El análisis prepara el camino para la síntesis.
Por consiguiente, debemos ahora preguntar cómo los varios elementos se integran para constituir el conocimiento.
La respuesta general: Los contenidos de diferentes actos se integran en la medida en que los primeros son incompletos sin los últimos, en tanto que los últimos no tienen nada que completar sin los primeros.
Las preguntas a orden a entender presuponen algo que ha de ser comprendido, y ese algo es proporcionado por el nivel inicial.
La comprensión aprehende en las presentaciones dadas o imaginadas una forma inteligible que surge en las presentaciones.
La concepción formula la idea aprendida junto con aquello que es esencial para la idea en las presentaciones.
La reflexión pregunta si tal comprensión y tal formulación son correctas. El juicio responde si son o no correctas.
El proceso cognitivo es, por tanto, un proceso acumulativo:
v Las fases últimas presuponen ciertas contribuciones previas y añaden algo a éstas.
ü Sin embargo, no todas las adiciones tienen la misma significación. Algunas son meramente provisionales, como las imágenes libres.
Algunas reúnen según un modo nuevo las contribuciones de los actos previos; así, una formulación abstracta acuña en términos generales lo que el acto de intelección aprehende en una presentación particular.
En fin, otras contribuyen, por decirlo así, la adición de nuevas dimensiones en la construcción del contenido cognoscitivo pleno; y esta adición de una nueva dimensión es lo que forma la base de la distinción entre los tres niveles de la representación, la inteligencia y la reflexión.
Desde este punto de vista, podemos distinguir entre:
ü El contenido propio del juicio
ü El contenido prestado
El contenido propio del juicio:
Es su contribución específica al proceso cognoscitivo.
Este consiste en las respuestas sí o no.
El contenido prestado:
Es doble:
ü El contenido prestado directo.- Se halla en la pregunta a la cual respondemos sí o no.
ü El contenido prestado indirecto.- Surgen en el acto reflexivo que enlaza la pregunta y respuesta, cuya pretensión es que el sí o el no sea verdadero; más aún, que sea verdadero con certeza o sólo probablemente.
Por ejemplo:
Juicio | Contenido prestado directo | El contenido propio |
Pregunta | respuesta | |
Yo estoy escribiendo | ¿Estoy escribiendo? | Sí, estoy escribiendo |
Contenido prestado indirecto | ||
Significado implícito | ||
Es verdad ciertamente que estoy escribiendo |
Además, desde el mismo punto de vista, el juicio puede ser descrito como el incremento total en el proceso cognoscitivo.
Todo elemento en ese proceso es al menos un incremento parcial. Contribuye en algo al conocimiento.
Pero el juicio es el acto último en la serie que comienza por las presentaciones y avanza mediante la comprensión y la formulación hasta alcanzar finalmente la reflexión y la afirmación o la negación.
Así, el contenido propio del juicio, el sí o el no, es el incremento parcial final en el proceso. Mas este contenido propio carece de sentido al margen de la pregunta a la cual responde. Forma con la pregunta un todo integrado. Pero la pregunta aprovecha una formulación que viene del nivel de la inteligencia, y esa formulación se nutre tanto del acto de intelección como de la presentación.
De lo cual se sigue que el juicio como un todo es un incremento total del proceso cognitivo, que lleva a término un avance completo en el desarrollo del conocimiento.
Por último, tenemos el aspecto contextual del juicio.
Aunque los juicios singulares aportan avances singulares para llevar las investigaciones a su conclusión, con todo, los avances singulares están relacionados entre sí de una manera en extremo compleja.
Los aspectos más generales del contexto del conocimiento están representados por la lógica y la dialéctica.
ü La lógica es el esfuerzo del conocimiento por alcanzar la coherencia y la organización que conviene a cualquier etapa de su desarrollo.
ü La dialéctica se apoya en el fracaso de los esfuerzos por alcanzar coherencia y organización en una etapa dada, y consiste en hacer patente una nueva etapa en la cual la lógica se esforzará de nuevo por alcanzar coherencia y organización.
Bibliografía
v LONERGAN, Bernard, INSIGHT (estudio sobre la comprensión humana), Ediciones Sígueme, Salamanca, 2004. Pág. 335-342.
INVESTIGACIONES LÓGICAS
La tarea de la lógica, dice Frege, es discernir las leyes de la verdad. Pero hay dos clases de leyes: prescriptivas y las descriptivas.
Leyes prescriptivas:
ü Las leyes morales y civiles prescriben lo que debe hacerse; pero con frecuencia la conducta real de la gente no se conforma a ella.
Leyes descriptivas:
ü Las leyes de la naturaleza establecen características generales de los sucesos naturales, y lo que sucede no puede dejarse de conformarse a tales leyes.
La leyes de la lógica se parecen más a las leyes de la naturaleza que a las leyes civiles, aun cuando desembocan en prescripciones sobre cómo deberíamos pensar y realizar inferencias.
¿Se ocupa la lógica de leyes del pensamiento?
Aquí hay que volver a introducir una distinción.
Si hablamos de leyes lógicas como leyes del pensamiento, entonces estamos pensando en leyes que, como los principios de la moral o las leyes del Estado, prescriben cómo hemos de actuar; y no en leyes que, como las de la naturaleza, definen el curso real de los sucesos.
El modo real en que los seres humanos piensan no siempre se ajusta a leyes de la lógica, como tampoco su conducta obedece siempre a la ley moral.
¿Qué son las leyes del pensamiento?
Por leyes del pensamiento podemos entender, sin embargo, leyes psicológicas que describen procesos mentales y que relacionan éstos con sus causas.
Una ley de este tipo no sería una ley lógica, puesto que no haría ninguna distinción entre pensamientos verdaderos y pensamientos falsos: el error y la superstición tienen sus causas al igual que la tiene el conocimiento correcto.
¿Ha evolucionado las leyes del pensamiento?
El éxito de la teoría de la evolución puede suscitar tal vez la de si las leyes del pensar humano han evolucionado.
Una inferencia que es válida en este momento, ¿lo será también dentro de miles de años, o lo fue en los lejanos tiempos de la prehistoria? (NS, Pág. 4)
Esta pregunta envuelve claramente una confusión entre las leyes que dicen cómo piensa de hecho la gente y las leyes de inferencia válida.
La tarea de la lógica es descubrir las leyes de la verdad, no las leyes del pensar.
Ni que decir tiene que, una vez descubiertas, las primeras suministrarán la base para las leyes prescriptivas del pensamiento y quizá también un elemento en la explicación causal de los procesos mentales reales (P, pág. 58).
¿DE QUÉ SE OCUPA LA LÓGICA?
La lógica se ocupa de las leyes de la verdad.
Así pues,
¿Qué es la verdad?
¿Es una propiedad? ¿O una relación?
Algunos pensadores han propuesto que la verdad es una correspondencia entre la representación (una figura física o mental, por ejemplo) y lo representado.
Pero lo que una figura física representa depende de la intención –que es algo mental- del que crea.
La correspondencia completa entre una representación mental y una realidad física es imposible; por tanto, nada podría ser totalmente verdadero si la verdad consistiera en una correspondencia.
Por otra parte,
Si definimos la verdad como una suerte de relación o característica, siempre cabe plantearse la cuestión de si es verdad que la representación en cuestión posee la característica especificada o está en la relación apropiada.
“Y así estaríamos en la situación de un hombre colocado sobre un ingenio que da un paso adelante y hacia arriba, pero el escalón que acaba de subir cede y el hombre vuelve a caer donde se encontraba antes” (NS, pág. 146).
Nos vemos obligados a concluir que el contenido de la palabra <<verdadero>> es sui generis e indefinible (P, pág. 60).
¿LA PROPOSICIÓN ES LA PORTADORA REAL DE LA VERDAD?
¿De qué es una propiedad?
La verdad o falsedad de las figuras o imágenes – si dejamos a un lado el sentido de <<verdad>> en el cual es equivalente a <<autenticidad>>- se reduce a la verdad o falsedad de las proposiciones que expresan sus contenidos.
Así pues, ¿diremos que la proposición es la portadora real de la verdad?
Bien, una oración es una serie de sonidos que tiene un sentido; y cuando decimos que una proposición es verdadera, lo que realmente queremos decir es que su sentido es verdadero.
La verdad de una oración queda preservada cuando se la traduce a los diferentes sonidos de una lengua extranjera, y es concebible que el mismo conjunto de sonidos fuera verdadero en una lengua y falso en otra (NS, pág. 141).
Hay oraciones que no pueden ser clasificadas como verdaderas o falsas –las órdenes, por ejemplo.
Estas oraciones tienen sentido, pero Frege niega que expresen pensamientos (P, pág.62).
Un pensamiento es el sentido de una oración o proposición asertórica. Por tanto, es el pensamiento el que es el portador primario de la verdad y la falsedad; y ciertamente esto es lo que entendemos por un pensamiento, <<algo respecto a lo cual tiene absoluto sentido la cuestión de la verdad>>.
¿Qué más puede decirse de un pensamiento, además de ser portador de la verdad o la falsedad?
- Es imperceptible para los sentidos.
Se lo obtiene envuelto, dice Frege, en el perceptible ropaje de una proposición, y así podemos acceder a él: la proposición expresa el pensamiento.
Cuanto el filósofo quiere hablar de pensamientos no le es posible exhibirlos directamente ante su audiencia como un minerálogo puede mostrar un cristal de cuarzo: tiene que presentarlos arropados bajo una forma lingüística (P, pág. 66, n.4).
Si la verdad es una propiedad de los pensamientos, los pensamientos son imperceptibles, entonces la verdad no puede ser una propiedad sensible, como un perfume, un sabor o un color.
La verdad es tan sui generis que tal vez no siquiera pueda llamársela realmente propiedad en absoluto.
Frege compara a veces el predicado <<verdadero>> con el predicado <<bello>>. A diferencia de la verdad, la belleza admite grados: una cosa puede ser más bella que otra. Lo que es verdadero, es verdadero con independencia que nosotros reconozcamos que lo sea; lo que es bello, es bello para la persona que lo experimenta como tal.
[1] Cfr.
[2]Filósofo griego. Marchó a Atenas a una edad joven, e inicialmente estudió en la escuela de Platón. Después de la muerte de Platón se relacionó con Aristóteles. Su nombre era "Tirtamo", pero se lo conoce por su apodo "Teofrasto", el cual le fue puesto por Aristóteles -según se dice- para indicar la gracia de sus disertaciones. Aristóteles legó a Teofrasto sus escritos, y lo designó como sucesor en el Liceo.
[3] El verbo legein significó, por un lado, “norma racional”, es decir un camino específico para el discurrir de la razón, la cual siguiendo ese camino hallaba una guía para el logro de sus fines. También significó la facultad de formar conceptos correctos, lo cual implicaba que el pensamiento exento de todo error debe también, por esa misma calidad, ser una representación de la realidad.
[4] Cfr. http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtualdata/libros/filosofia/intro_logica/conceptos.pdf